Ajedrez
Hacer estrategias, observar, esperar, reaccionar, estudiar. De eso se trata este juego que unos llaman vida.
Como bien sabemos el ajedrez es un juego de conquista, de conocer bien las reglas para poder desarrollar una estrategia. Es intuición y conocimiento a la vez. Es la combinación de ambas para lograr crear un jaque mate.
Un juego que lleva siglos siendo jugado por toda la humanidad. Originario de Asia. Donde esta batalla de 16 piezas con distintos valores se mueven para derrocar al rey del oponente. Cada una de las piezas se mueven y valen distinto.
El peón los que más abundan avanza el doble al principio y luego sólo puede avanzar una vez. La locura lo empuja a moverse al doble, lo impulsa, es intempestivo el moviemiento. Son los soldados de la primera linea de batalla, no por eso menos letales. Pero si tienes libertad a moverlos con menos estrategia, pues tienes más oprtunidades para poderte equivocar y por lo mismo tambien las mismas oportunidades para acertar. Avanzar el doble y luego solo la mitad. Quizás los inicios sean en su mayoria asi, todo el entusiasmo al principio para después acomodarte al paso de la cotidianidad.
La torre, se mueve en horizontal o vertical por todo el tablero. Pieza estrategica y poderosa. ¿Cuántas torres debes de derrumbar para que entonces puedas constrtuir en ti una fortaleza?
El alfil se puede mover en su color, en diagonal. El mismo color y captura de la misma forma. No cambia de color. Línea recta. Tangente. Firme.Desplazado diferente. Fiel a su línea y a su color.
El caballo salta, se mueve en “L”. Salta. Cambia de color. Este animal emblematico, misterioso, capaz, conquitador, aliado, extensión del humano. Inteligente, cambia de dirección en el mismo movimiento.
La reina. La pieza más poderosa. La sacerdotisa. Sagrada. Mística. Emperatriz. No salta. Se impone. Se mueve como se mueven las reinas; en todas las direcciones. Línea recta, horizontal, vertical. Alcanza todo el tablero, largas distancias recorre. Poderosa, valiente. Cambia de color, cambia de rumbo. Las reinas valientes, poderosas, capaces. Sólo se es una reina si sabes que lo eres. Y lo sabes cuando logras sentarte en tu trono con los pies firmes y la mirada sostenida.
El rey, el más importante, el más de vulnerable a la vez. Poca movilidad. Se mueve en todas las direcciones sólo una casilla en cualquier dirección. Cuando se tiene tanto poder, no se puede abarcar todo el tablero, el poder tambien limita.
Se acaba el rey se acaba el juego.
El ajedrez también es saber leer a tu contrincante, tu espejo. Saber leer su estategia. En el ajedrez no se habla, las miradas van al tablero. La estategía esta acción no es planeación, se juega en presente. Así como se vive en presente.
¿Cómo puedes hacer frente a jugadas que no estaban en las reglas?, ¿Cuántas veces en la vida nos cambian la jugada?, ¿Qué estrategia podemos hacer cuando nuestras piezas no estan completas?
Tablero Blanco y negro. Así de radical. En la vida tenemos el reto de encontrar la gama de grises que te permitan flotar y encontrar los matices correctos a esos claro oscuros que la vida te pone a jugar en este tablero bi color.
Te quedan menos piezas, pero no por eso esta perdido el juego. Puedes hacer un jaque mate aún que vayas perdiendo el juego. Confiando en tu inteligencia que muchas veces se llama intuición.
Saber que tienes la capacidad de hacer el juego perfecto, y que eso requiere muchas veces de pausas. Hacer un cambio, un movimiento. Esperar una nueva jugada.
¿Qué te permite seguir en el juego?, ¿A qué te aferras para seguir jugando aun cuando sabes que tu suerte esta dada?, ¿Es más importante jugar que ganar?
Muchas veces ganas más cuando no ganas y gana contra aquel que juegas, por eso es importante escoger el nivel de tu contrincante, o mejor dicho el amor que tienes por tu contrincante y asi simplemente te permites jugar.
Leer el éxito del oponente como tuyo. Pues si ganan los tuyos, ganas tu también.
En el tablero, como en la vida ninguna pieza puede ocupar el lugar que ya está ocupado. Cada cosa tiene un espacio y un tiempo correcto. Es por eso que la autenticidad es la mejor herramienta para evitar comparaciones. Un caballo jamás se querrá mover como una torre, ni una torre como un peón.
Ni tú como nadie más.
Todos tenemos las mismas posibilidades de decir al final, jaque mate.